LAS MIRADAS QUE CREAN AL HOMBRE

Por Rosa Venturini. Pedagoga. Psicoterapeuta Gestalt - Miembro del C.T.P. ( centro de terapia y psicología, dirigido por Carman Vazquez Bandín). Miembro de la AETG.
Y mi querida terapeuta.

He tomado prestado el título de este artículo de otro del escritor italiano Claudio Megris, premio Príncipe de Asturias 2004, publicado en agosto del año pasado en el Corriere della Sera.

En él, el escritor se pregunta cuándo se inicia la existencia humana de un individuo, cuándo se distingue de un animal.

En la búsqueda de una señal, de un acontecimiento que de manera marcada distinga al ser humano de los otros animales superiores, Magris escribe:(...) entre la sétima y la octava semana de vida el niño hace un gesto que no tiene igual en el mundo animal, ya no se conforma con mirar a la madre, sino que busca capturar su mirada para ser mirado, quiere contemplar la mirada que le contempla(...). La existencia específicamente humana comienza con el reconocimiento de nosotros mismos por parte de otro ser humano. Sin intersubjetividad, sin sociedad no hay humanidad.

Al leer las reflexiones de Magris sobre el inicio de la existencia humana me quedé sorprendida y fascinada.
Había un hilo que, en mis pensamientos, unía ideas de Magris con la teoría de la Inter.-subjetividad de Daniel Stern, psiquiatra de niños, expuesta en su libro El mundo interpersonal del infante y los principios del Gestalt Therapy(libro texto, traducido por Carmen Vazquez Bandin, psicóloga, psicotarapéuta gestalt y directora del Centro de Terapia y psicología en Madrid).

Para mí existen unas conexiones, unos vínculos entre la teoría evolutiva de D. Stern y la teoría de la Terapia Gestalt, y en este escrito quisiera reflejar, de forma breve, cuáles son, para mí, sus elementos significativos y sus recíprocas contribuciones.
La teoría evolutiva de Stern y la teoría de la Terapia Gestalt tienen como base un mismo y fundamental punto de partida: las personas se forman y crecen dentro de las relaciones, de un campo de relaciones.
Las dos subrayan la importancia de la formación de un campo intersubjetivo; la primera, en la relación entre niño/madre y la segunda, en la relación organismo/entorno.

Ambas hablan de contacto: Stern, habla de contacto con otra persona y con su mente, el espacio intersubjetivo, y la teoría de la Terapia Gestalt habla de contacto con el entorno, la frontera - contacto.
Para Stern la intersubjetividad es la capacidad propia del ser humano, desde niño, de ponerse en contacto con la mente de otro, de manera inmediata y espontánea.
En su libro, Stern describe unos experimentos.

Al nacer, el niño tiene la capacidad innata de imitar, p.ej. de sacar la lengua. El niño, después de vere la cara de otro y la lengua que sale, sin saber que él también tiene cara y lengua, reproduce y traduce lo que está viendo a partir de un esquema que tiene en si-mismo.

Stern afirma que el niño cuando quiere conocer el mundo inanimado lo hace cogiendo, agarrando y manipulando; cuando quiere conocer(y re-conocer) a los seres humanos les imita.

En otro experimento descrito por Stern, el niño está viendo y observando el (solo) gesto de un adulto queriendo tirar una pelotita en un contenedor; unos momentos después, el niño coge la pelotita y la tira dentro del contenedor aunque en realidad él no ha visto al adulto hacerlo.

Stern afirma que el niño imita no lo que ve, sino las intenciones del otro.
Los niños observados por Stern, logran "leer" el comportamiento no-verbal del adulto, logran comprender cuáles son sus intenciones y sus expectativas; tienen la capacidad de sintonizarse con los estados mentales del adulto y llegan así a participar de su experiencia.

La obra de Stern nos ayuda a entender qué ocurre cuando dos personas comarten sensaciones, emociones, sentimientos, y pensamientos; nos ofrece resultados de investigaciones que demuestran cómo el campo es co-creado desde el inicio en la relación niño/madre; el sentido de si-mismo, del niño, que se va desarrollando, es una co-creación entre él y su entorno.

En Stern, el espacio intersubjetivo es el recíproco re-conocerse del niño y de la madre, en la teoría de la Terapia Gestalt, es la frontera-contacto, la experiencia, entre terapeuta y paciente.

En la teoría de la Terapia Gestalt y su práctica, el contacto intersubjetivo es uno de sus paradigmas fundamentales.
Cuando dos personas comparten una realidad la están co-creando; potencialmente pertenece al campo de experiencias de ambas y no solo la suma de las dos partes. (...) A través de la creación de un campo común cada uno contribuye a la creación de la realidad del otro(...) Esto vale tanto para el campo entre terapeuta/paciente como para cualquier otra interacción.

Este nivel relacional corresponde a la capacidad de hablar de determinados argumentos y de profundizarlos, dependiendo de la estructura intersubjetiva que se haya creado dentro de la relación terpéutica.

Es fundamental poner atención y ser perspicaces de ver el desarrollo de la relación terapéutica; hace falta reconocer la importancia del trabajo intersubjetivo que se hace en la práctica psicoterapéutica para entender como podemos, mediante el, apoyar el proceso terapéutico.
Rosa Venturini. CTP.


MIRADAS QUE CURAN AL HOMBRE. Por Rosa Venturini. Pedagoga. Psicoterapeuta Gestalt - Miembro del CTP.(centro de terapia y psicología en Madrid) Miembro de la A.I.T.E. Y mi querida terapeuta.

El tiempo pasado y el tiempo futuro/lo que podía ser y lo que ha sido/tienden a una sola finalidad, que está siempre presente./.../ y todo está siempre ahora. T.S.Eliot.

Los autores de la Teoría de la Terapia Gestalt, Perls y Goodman, introdujeron con su modo teórico, metodológico y terapéutico, un cambio revolucionario sobre la concepción de la naturaleza humana, contraponiéndose al paradigma del individualismo, vigente hasta el momento.

Su paradigma, su núcleo de trabajo, es el campo: el campo Organismo/Entorno, en el cual los seres humanos se forman y crecen dentro de las relaciones, dentro de un campo de relaciones.


El ser humano es fundamentalmente contacto, es ajuste creativo y conservador con su entorno; y es en el contacto entre Organismo y Entorno, la realidad más simple e inmediata, donde se manifiesta la experiencia.

La experiencia es la realidad y la realidad es el producto de las relaciones humanas; por lo tanto la Terapia Gestalt tiene una práctica específica, un cierto modo de trabajar y de relacionarse.

Como escribe J.M.Robine, en un ensayo, "La intencionalidad en carne y hueso": La psicoterapia (Gestalt) solamente se puede abordar como disciplina entre dos personas. (....) Una tradición milenaria de hablar del otro como si existiera fuera de la mirada que se dirige hacia él, mirada contextualizada por la situación co-creada, nos ha entrenado a abordar al otro como si pudiera revelárseme fuera de mí y de mi intención".

En esta perspectiva la Psicoterapia Gestalt es la construcción de un encuentro terapéutico, y como afirma Robine: la situación terapéutica define mi presencia y mi intención de psicoterapeuta, como define la presencia y expresión de mi cliente.
En el campo de la experiencia, las situaciones interpersonales movilizan en cada sujeto una intencionalidad: cómo se propone, cómo se define, cómo responde a la situación.

Cuándo un paciente acude a terapia busca resolver un conflicto, es consciente de su incapacidad para conseguir algo que quiere y necesita, está insatisfecho, duda de sus herramientas y sus recursos y ha disminuido la confianza en sí mismo.

Si en Terapia Gestalt la clave de lecturade los procesos terapéuticos es la intencionalidad de contacto o sea la manera en la cual paciente y terapeuta experimentan y construyen el contacto entre ellos, el cómo acontece el devenir del encuentroi terapéutico se convierte en instrumento de comprensión.

En el aquí y ahora de la interacción, de la relación con el terapeuta, está la posibilidad de compartir vivencias anteriores; en cada contenido del cliente hay un mensaje concerniente a sus vivencias y también a sus dificultades de relación.

El terapeuta está atento a cómo y de qué manera el cliente lleva adelante ó interrumpe sus contactos con el Entorno y cómo lo hace con él: hasta qué punto se abre y confía, si se siente apoyado y recogido y a través de las respuestas que se crean se construye la relación terapéutica.

Rosa Venturini.


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